El betún es una materia prima crucial en la construcción de carreteras y otras industrias. Se utiliza principalmente como ligante en mezclas asfálticas, proporcionando integridad estructural, flexibilidad y resistencia a la intemperie. La importancia del betún en la infraestructura moderna es innegable, ya que garantiza la longevidad y durabilidad de carreteras, aeropuertos, puentes y pavimentos industriales.
Las mezclas asfalticas en caliente (HMA en ingles) es la mezcla asfáltica más utilizada en la construcción de carreteras. Se compone de aproximadamente un 95 % de aridos mas arena unidos con el betún. La mezcla se calienta a altas temperaturas, normalmente entre 150 °C y 180 °C, para garantizar que el ligante bituminoso sea lo suficientemente fluido como para recubrir completamente los aridos.
La composición de una mezcla asfaltica:
- Áridos: Proporcionan la estructura y la capacidad portante del asfalto. Van desde grava gruesa hasta arena fina, según las propiedades deseadas del producto final.
- Betún: Actúa como ligange y recubre los áridos, dándole al asfalto su característico color negro y sus propiedades adhesivas.
- Aditivos: Se pueden incluir diversos aditivos químicos u orgánicos para mejorar las características de rendimiento, como la resistencia a la humedad, una mayor flexibilidad o una mayor vida útil.